Para disfrutar lo que resta de la Semana Santa visita alguno de estos 10 paraísos naturales alejados de los grandes hoteles y con una gran oferta ecoturística para disfrutar la naturaleza de una manera diferente y apoyar a sus comunidades.

Veracruz

Cuenta con una gran cantidad de actividades gracias a su diversidad geográfica y rincones llenos de aventura y emoción con lagunas, cascadas y costas rodeadas de vegetación selvática, ideales para realizar escalada, cañonismo, rápel, natación, buceo y surfing.

En su punto más alto se encuentra el volcán Pico de Orizaba o Citlaltéptl y a las faldas el poblado de Casitas en Costa Esmeralda con servicios de veleo, kayakismo y descenso en los rápidos del río Filobobos. Para las caminatas y el ciclismo de montaña, la región de Perote es ideal por su clima templado y sus impresionantes paisajes.

No olvides observar su variedad de flora y fauna.

Oaxaca

Conocido por sus enormes playas y paisajes que van de lo silvestre al alto turismo o de la sierra al mar, este estado tiene un amplio abanico de opciones para todos los gustos como Huatulco con sus hermosas bahías, playas y cascadas mágicas de Copalitilla o sus municipios Santiago Apoala, Santo Domingo Tonalá y Teotitlán del Valle con caminatas, expediciones, ciclismo de montaña y campismo.

No dejes de visitar Hierve el Agua, las tortugas marinas de Mazunte y los pueblos mancomunados de la Sierra Norte de Oaxaca, una experiencia de turismo comunitario dentro de uno de los bosques mejor conservados del mundo.

No olvides fotografiar su diversidad natural con mochila al hombro.

Quintana Roo

Si prefieres la selva y el mar, al sur del país puedes recorrer Cancún, Playa del Carmen, Xcaret, Xel-Há, Tulúm, Majahual, Bacalar o muy cerca de la Riviera Maya la Isla Mujeres y Cozumel con arrecifes surcados por buzos de todas partes del mundo.

La reserva de la biosfera de Sian Ka’an, el Parque Nacional Arrecifes de Xcalak y el Área de Protección de Flora y Fauna de Yum Balám son algunos de los destinos naturales favoritos para el ecoturismo.

No olvides agendar un par de horas para su zona selvática y míticas zonas arqueológicas.

Nayarit

Nadar con delfines, ver de cerca a lobos marinos, avistar ballenas y cientos de especies de aves endémicas son sólo algunas de las actividades que Nayarit ofrece a sus visitantes. Este estado a la orilla del Océano Pacífico alberga el volcán Ceboruco conocido como “El gigante negro” y la Laguna de Santa María de Oro.

En Nayarit encontrarás comunidades rurales con actividades tan relajantes como paseo a caballo o andar en bicicleta por el campo.

No olvides tomar un tiempo para formar parte de liberación de tortugas, buceo o kayakismo.

San Luis Potosí

De la selva al desierto, la abundancia y el contraste de paisajes hacen de esta entidad uno de los principales estados de México para el ecoturismo.

La laguna de la Media Luna, en el municipio de Río Verde, es un verdadero oasis de aguas cristalinas en la que existen restos arqueológicos, y donde puedes realizar rápel, escalada, tirolesa, ciclismo de montaña y senderismo.

No olvides recorrer la Huasteca Potosina, Xilitla, Hoya de la Luz, Cueva del Salitre, Ciudad Valles y, el Circuito Cascadas a través de Tamul, Cueva del Agua, Tamtoc, Tamasopo y Aguas Termales.

Sinaloa

Te imaginas deslizarte sobre el Espinazo del Diablo, mejor hazlo realidad visitando este lugar escarpado de casi 10 kilómetros por la sierra en la carretera que une a Durango y Mazatlán es un fantástico paisaje de bosque y niebla rodeado de montañas y acantilados, solo para conductores experimentados.

De la Sierra Madre Occidental a las amplias costas del Océano Pacífico, pasando por los pueblos mineros, el estado es un destino que espera ser descubierto por las miradas atónitas de miles de turistas.

No olvides tomar un paseo en montana en Piedras Blancas, una de las mejores rutas de ciclismo del país.

Michoacán

No puedes dejar de visitar uno de los más grandes fenómenos de la naturaleza: la migración de la Mariposa Monarca que viaja desde Canadá hasta nuestro país. El lago Zirahuén, el lago de Pátzcuaro, Cuitzeo y Tlapujahua también son una obligación para esta Semana Santa.

Los Azufres es otra buena opción para alejarse de la tecnología al ser uno de los mejores campamentos del país.

No olvides disfrutar del sol en Aquila y Lázaro Cárdenas con sus costas doradas en Playa Azul y Maruata.

Hidalgo

Para alguien más friolento una buena opción es el Corredor de la Montaña cercano a la ciudad de Pachuca, que transcurre entre lagos y se localiza cerca de los pueblos mágicos mineros como Mineral del Chico y Real del Monte.

En Huasca de Ocampo se encuentran los prismas basálticos y muy cerca haciendas y edificios de arquitectura antigua, producto de la actividad minera.

No olvides adquirir una entrada para su Parque Nacional del Chico, área natural protegida desde 1898 con escalada en roca, alpinismo y rápel.

Baja California Sur

Escalada en roca, rápel, ciclismo de montaña, camping, surfing, kayakismo, avistamiento de ballenas, buceo, entre otras más actividades forman parte de las maravillas de este estado con una impresionante geografía y clima cálido.

El Mar de Cortés, la reserva natural de Loreto con dunas, matorrales y pantanos, la zona de las pinturas rupestres en las Sierras de San Francisco y Guadalupe y el imperdible Parque Marino Bahía de Loreto son una parada obligatoria.

No olvides hacer un tour por los manglares en la Bahía Magdalena donde se mezclan las playas desiertas y las dunas.

Chiapas

Selva con vestigios arqueológicos de la civilización maya, actividades como kayakismo, rápel, senderismo y campismo y el Parque Nacional de Palenque sólo son algunos de los rincones ubicados al norte de la frontera con Guatemala.

Su caudaloso río Usumacinta es ideal para realizar rafting o paseos en lancha para contemplar la exuberante flora y fauna de la región.

No olvides hacer una caminata para llegar a los sitios arqueológicos Yaxchilán y Bonanpak.

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