La invitada especial que representó el lado filantrópico de la octava edición de LuxurylabAna de la Reguera, actriz y presidenta de Fundación VeracruzAna A.C., compartió ante los asistentes del foro su labor para el desarrollo humano, social y artístico. Razón por la que conversamos con ella después de su ponencia, para saber más sobre su pasión altruista y el origen de su fundación.

Después de tu experiencia como ponente en Luxurylab, ¿cuáles son tus impresiones?

Me puse muy nerviosa cuando vi a las ponencias; y a pesar de que no estoy inmersa en el mundo del lujo, es súper interesante conocer todo lo que hay no sólo alrededor de estas marcas, sino la importancia de este mercado y el consumidor. Además de estar agradecida de presentarme en esta edición y tener su apoyo con el 10% de las ventas para la fundación VeracruzAna A.C.

Después de compartirnos en Luxurylab tu labor en la fundación, cuéntanos, ¿Cómo nace tu labor altruista?

Lo hice sin pensar. Fue un impulso y una necesidad; si lo hubiera pensado más, podría mencionar miles de cosas para no tener una fundación. Requiere mucho tiempo, mucho más que un trabajo en busca de donaciones para sostener el proyecto; llega a ser muy desgastante, pero también es de lo más satisfactorio que he tenido en mi vida y he conocido otras realidades. “Cuando vi el huracán que devastó Veracruz, dije: tengo que hacer algo, no me puedo quedar así sentada”.

¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha dado crear la fundación VeracruzAna A.C.?

Que a través del arte se puede ayudar a la población y esa ha sido una gran fórmula. Impulsando artistas que tienen poco apoyo o visibilidad, ellos ayudan a la población y su desarrollo.

¿Cuál ha sido el mayor reto que enfrentaste a nivel personal para hacer realidad este proyecto?

La continuidad ha sido lo más importante, porque después de trabajar con la casa de la cultura y el edificio, hay que llenarlo y tenerlo activo. No es tarea fácil, se necesita continuidad y transparencia para conservar la confianza de las personas que nos han apoyado.

Con las nuevas vivencias y proyectos que has realizado en el altruismo, ¿cuál sería el mensaje que compartes para sumarse a una causa como esta?

Nosotros tenemos una situación privilegiada, mucho más cómoda que la gente de allá afuera y lo más bonito que se puede sentir, es poder ayudar a alguien. No tiene que ser una fundación, puede ser la gente con la que trabajas o familia. En resumen, donde sea, ayuda.