Varios serán los motivos que lleven a Carlos Betancourt a pisar tierras diferentes a su país natal (Puerto Rico) o de crianza (Estados Unidos), pero son muchos más los que lo llevaron a crear el libro que recientemente presentó en Zona Maco.

No es la primera vez que este artista contemporáneo visita México, pues en esta ocasión como un apasionado de los viajes y las culturas decidió resguardarse en la capital del país para traer “Imperfect Utopia”. 

Betancourt se autodescribe como un puertorriqueño criado en Puerto Rico y Miami, una persona que le gusta viajar, que se empapa de todas las culturas y se transforma en ellas mismas.

Esta publicación es un reflejo o una recopilación de sus últimos 25 años de trabajo y nos contó más sobre ellos mientras a nuestro lado reposan unos lentes de realidad virtual ¡Causalidades de la literatura y el arte!

¿De dónde nació el nombre de “Imperfect Utopia”?

De un estudio-taller que abrí al salir de la universidad en Miami Beach en los años 80. Era un chico de 21 años que vivía su sueño de ser artista con todo el rollo del multiculturalismo y transculturalismo en la ciudad estadounidense. Y a estos choques de cultura los llamé utopía imperfecta, es un oxímoron (figura retórica de pensamiento que consiste en complementar una palabra con otra que tiene un significado contradictorio u opuesto).

¿Con cuál editorial trabajaste para la publicación de este libro?

Fue con Rizzoli, al cual me eligió. Puedo decir que tenía un proyecto planeado pero siempre soñé con la fantasía de estar con una casa editorial como ésta y Skira, la cual tiene un quinto color al publicar. Como decimos en Puerto Rico: “La vida nos da sorpresas” y uno lo afirma tanto que se da la oportunidad; conocí a unos publicadores que trabajan en distintas casas y me dijeron que le presentarían mi obra a Rizzoli, se van a enamorar de ella.

¿Cuánto tiempo llevó hacerlo?

Alrededor de año y medio, pero en realidad son 25 años de trabajo.

¿Qué podemos encontrar en sus páginas?

Traté de hacer una obra de arte y Rizzoli fue muy generoso con esto. Una de mis primeras ideas fue manifestar mi trabajo con los artistas, los sketches, los bosquejos, que se reflejara un lado personal. Muestro de dónde salen mis inspiraciones. Mi obra es muy personal y se trata sobre la belleza, la memoria, la identidad; todo apoyado por escritos de Robert Forest Thompson quien es uno de mis grandes héroes y Director del Departamento de Arte y Guión University. Él lleva muchos años escribiendo sobre mi obra, ya que retrata la cultura latinoamericana, sobre todo la caribeña y todo lo que nos influye. Sé que mi trabajo también tiene poesía y Richard Blanco me ayudó a lograrlo bien. El toque de humor no pudo faltar.

¿Se puede catalogar como una autobiografía?

Visualmente sí. Mi trabajo es así, cae en esta categoría, tiene su lado formal. Pero mi forma de expresarme es lo que me lleva a lo formal.

¿Tienes alguna parte favorita de “Imperfect Utopia”?

Tengo varias. Una de las cosas que más me llama la atención y complementa mi experiencia personal es el orden de las imágenes, no es cronológico. Te puedo llevar a una obra que es un trabajo muy lindo de Rizzoli, son dos obras que tienen 20 años de diferencia (1992 y 2012) y no me había dado cuenta de los paralelos en absoluto. Esto me impresionó mucho. Cuando el artista busca y rebusca termina reinterpretando, por lo que mi obra tiene mucho de esta búsqueda y ve hacia el pasado.

¿Te visualizas hacia el futuro o solamente en este pasado?

Se reinterpreta el paso de una forma contemporánea o se lleva al presente. Creo que muy pocos artistas pueden, como digo yo, expresar el futuro que aún no ha llegado.

¿Consideras que el arte es utópico?

Creo más en la magia de la belleza y el arte se empapa de esto. Abrazar la belleza, como dijo un poeta, es una señal de coraje y en el negocio del arte es donde cae toda esta utopía. Para un artista como yo, como creador de obra, todo reside en la experiencia  de crear.

¿Consideras que algún día esta utopía pueda ser real?

Para mí lo es, yo vivo en un mundo mágico. La vida te da sorpresas sin buscarlas, a veces son malas noticias y de aquí también viene el nombre de “Utopía Imperfecta”. Es un reto y lo acepto, pero a la vez uno tiene la libertad de expresarse y tomar las decisiones que moldean mi futuro. Agradezco vivir y por la mañana me levanto como si fuera el primer día de la vida. Alrededor del hotel donde me hospedo hay un mercado lleno de magia.

En este sentido, ¿la belleza te alimenta?

Definitivamente. Es muy saludable. Me sorprende cuando la gente le quita la intelectualidad que tiene o cuando tienen la idea de ser más oscuros o intelectuales. Yo no soy de esta corriente.

¿Qué pasaría si en el mundo utópico de Carlos Betancourt no existiera la belleza física, la que lo rodea a diario?

La inventaría, creo que es muy personal.

¿Y tratarías de llevarla también a una realidad o a algo físico?

Sí. No tengo otro remedio.

¿Es la primera vez que estás en Zona Maco o ya habías estado aquí?

He venido varias veces de visita y expuse hace varios años, pero es la primera vez que presento un libro en la feria. Esto me emociona mucho, porque México me emociona mucho por su comida, cultura.

¿En dónde más presentarás “Imperfect Utopia”?

Lo he presentado en la tienda de Rizzoli de Nueva York, en el Palm de Miami, en varios museos, en Grecia y San Antonio. Y quizá la próxima aventura sea en Londres.

¿En dónde más te podremos ver?

Buscando belleza. Acabo de tener una retrospectiva en Puerto Rico e hice una exposición en Florida.

De tu visita a México ¿qué te llevas de él, considerando que está en la mira del mundo por varios motivos políticos?

Yo miro la imagen más grande. México es tan mexicano, no hay nada parecido a otra cosa, es lo que yo le digo a quienes no han venido. La identidad que lleva el pobre y el rico es muy rara y siempre me alegro y me empapo de esto. La gente tiene un orgullo no por la economía sino por el sentido de identidad, por quienes son. He viajado a Vietnam, China, la India, África y esto lo he encontrado en muy pocos lugares. Es pura magia. Uno como artista, sobre todo yo que soy muy romántico, lo ve como poesía.