Cada vez la palabra ‘alcalina’ se encuentra en más consejos sobre salud y en productos de consumo. Pero, ¿de dónde surge? su origen se remonta en dietas desde los años 20, impulsada por William Howard Hay (precursor de la dieta Hay), quien propuso la separación de los alimentos en ácidos, básicos o neutros, priorizando la ingestión de los llamados “básicos”.

Las dietas alcalinas se basan en que los alimentos ingeridos pueden alterar la acidez o alcalinidad de nuestro organismo (nuestro pH), influyendo en nuestra salud. Básicamente, es una dieta que procura una balanceada química dentro del cuerpo.

Este principio de alimentación regresó a la popularidad en los últimos años con la publicación del best seller “El milagro del pH” del emprendedor, Robert O Young, quien investiga los efectos positivos en la salud relacionados con la dieta Hay.

Acudir con un nutriólogo será vital para encontrar una dieta adecuada a tu metabolismo y estilo de vida, considerando 80% de alimentos alcalinos y 20% de alimentos ácidos.

Para comenzar este tipo de régimen alimenticio es importante conocer tu pH y saber qué estas poniendo en tu plato, para evitar bombas ácidas.

¿Cuál es el pH en los alimentos?

pH ácido (6)

Leche, yogurt, granos, huevo, jugos procesados, arroz integral, pan de trigo germinado, ostras, jugos de fruta, leche de soya, leche de cabra, pescado, frijol peruano, pan de centeno, cocoa, avena, espinacas (cocidas), hígado, leche de arroz, leche de almendras, tés, coco y ciruela.

pH ácido (5)

Frijoles (cocidos), azúcar, papa, garbanzo, mantequilla (con sal), salvado, pollo, pavo, fruta enlatada, lentejas, cerveza, arroz blanco y maíz cocido.

pH ácido (4)

Agua embotellada, filtrada, destilada o purificada, jugos procesados, bebidas deportivas, café, pistaches, pan blanco, arándanos, palomitas, trigo, ciruela pasa, nueces y cacahuates.

pH ácido (3)

Carnes (res, puerco), mariscos, queso de cabra, pasta, endulzantes artificiales, refrescos (menos los de cola que andan por 2.3), hojaldres, pepinillos, chocolate, comida procesada, vino, queso, té negro y vinagre.

pH neutral (7)

Agua de la llave, aceites vegetales (menos de oliva), mantequila (fresca), crema, leche (sin procesar).

pH alcalino (8)

Manzana, almendras, aguacates, jitomate, champiñones, frijol de soya, piña, pimientos, arroz salvaje, naranja, toronja, fresas, aceitunas, melón, rábano, durazno, chabacano.

pH alcalino (9)

Aceite de oliva, lechuga, calabacitas, germinados, frijoles verdes, mango, mandarina, uva, camote, berenjena, papaya, melón verde, chícharos, pera, higo y kiwi.

pH alcalino (10)

Espinaca, col de Bruselas, coliflor, alfalfa, algas, brócoli, calabza (naranja), zanahoria, pepino, espárragos, alcachofa, apio, limón, kale, cáscaras de papa.

Visita Atípico en Polanco (Virgilio 18) o en parque La Mexicana, concepto gastronómico que ofrece múltiples sabores de infusiones alcalinas mezcladas con jengibre, alcachofa, lychee, horchata, entre otros.