Texto de Emilio Farfan

Pretextos sobran para disfrutar las delicias de la cocina mexicana a nuestras anchas y qué mejor que el de celebrar en grande el Día de San Valentín halagando el paladar de nuestra pareja, de los amigos y el propio, con un agasajo de sabores auténticos y que dejan más que satisfecho el espíritu sibarita que todos llevamos dentro.

Me atrevo a sugerir dos menús muy mexicanos y contemporáneos, con la sazón de la cocina tradicional y las técnicas de cocina de vanguardia que bien vale la pena disfrutar, les aseguro que quedarán más que satisfechos. Ya los he probado y son una verdadera experiencia culinaria de altos vuelos.

El chef ejecutivo del Restaurante Diana del Hotel St. Regis Mexico City Fernando Sánchez, ofrece un menú degustación de cuatro tiempos pensado para complacer al paladar tanto nacional como internacional, que acude al restaurante y la terraza con mejor vista al Paseo de la Reforma y la Fuente de la Diana Cazadora. Sabores, aromas, texturas, cocciones y niveles equilibrados en picante convierten a cada platillo en una experiencia gastronómica sin comparación. 

Para empezar, nada más apetitoso y fresco que un aguachile de callo de hacha con jugo de zanahoria picosito levemente, con notas de acidez y frescura de pepino y fruta fresca como mango y melón. Le sigue un short rib cocido lentamente por horas y glaseado con piloncillo, que va acompañado de puré de camote y lluvia de poro frito.

En tercer tiempo, la picaña marinada con cerveza y acompañada de mousseline con salsa holandesa con pasilla, es un compendio de sabores y acentos sutiles de mexicanidad fusionada y estilizada con la técnica francesa de cocina más actual.

Por último, la frescura de la frambuesa, fresa y la tapioca combinadas dan lugar a un postre exquisito y refrescante que lía estupendamente con un helado de vainilla de Papantla.

Como segunda propuesta, el menú de tres tiempos que tiene preparado para esta fecha la chef Ana María Arroyo la propietaria de El Tajín, es una selección de recetas tradicionales remozadas y actualizadas que representan una experiencia grata al paladar y sin pretensiones, sino que son lo que deben ser, sabores francos, impecables cocciones y una variedad de ingredientes frescos que cautivan.

Para abrir boca, la chef pensó en un dúo de natillas frías caramelizadas, una de betabel y la otra de camote. O bien, la ensalada de betabel con espuma de queso y un toque de pimienta rosa que le da un subidón increíble al platillo.

La segunda tanda, es un pollito de leche con mole rosa de Guerrero acompañado de risotto de queso Cotija, que está de chuparse los dedos.

Y para cerrar, una copa de frutos rojos con reducción de vinagre balsámico y vino tinto es la mejor opción.

Ambos menús están disponibles a partir del 14 de febrero hasta el final de mes.

No deben dejar de probarlos, en verdad son algo único y especial para celebrar de manera sibarita la fecha más romántica del año.