Uno de los impactos que han cambiado la movilidad en la primera semana del 2019, se debió al desabastecimiento de gasolina en gran parte del país y notablemente en la CDMX.

Esta acción que ha paralizado a más de un vehículo y ha tenido efectos positivos, entre los cuales se encuentra una mejora en la calidad del aire de la capital mexicana de acuerdo con información del Índice Metropolitano de Calidad del Aire.

En promedio el organismo encargado de esta medición presenta promedio de nivel de 100 y se ha visto reducido a niveles de 83,70 y 60 en distintos puntos de la zona metropolitana.

Este efecto se relaciona con la baja de circulación de automóviles, reduciendo la concentración de partículas suspendidas así como la presencia de agentes contaminantes.

Este respiro llega a la capital mexicana después de que el Sistema de Monitoreo Atmosférico alertó en las últimas semanas del 2018 registró un valor de 106, representando un rango de muy mala calidad y de riesgo para la salud.

Un gran mensaje para todos los que vivimos en esta poblada y contaminada ciudad es que el uso excesivo de usar autos contamina nuestro planeta. Vale la pena analizar si hay que cuidar más el medio ambiente que ver por nuestra propia comodidad.