Circulares, cilíndricas, cuadradas o rectangulares, aquí la forma sí importa. Para Anny Wang la geometría es el lado A de sus ilustraciones mientras que la tercera dimensión el lado B que les da una profundidad visual.

La diseñadora y artista visual basada en Copenhague crea figuras e imágenes que podrían confundirse con bodegones, pues en una sola toma aparece una esfera roja con piedras usadas en un spa, un corazón poroso y gotas de aluminio.

Wang ha colaborado con páginas como Nasty Gal en las cuales aparecen publicadas sus ilustraciones que si pudieran tocarse desde la pantalla del celular las manos sentirían rugosidad y, a la vez, suavidad gracias por las hojas que brotan de un florero.

Con 25 años cuenta que su proceso creativo puede iniciar con una mirada hacia la luz de su habitación y así sentirse inspirada, pero cree que el humano va directamente al interior del software de una computadora para comenzar desde cero.

Wang creció en un pequeño pueblo de Suiza y estudió arte en su secundaria, decisión que representó un shock en su familia. Al  principio creía que el arte seria su único camino de observación y creación pero con el tiempo descubrió el diseño y la arquitectura hasta que logró experimentar con ambas.

Hoy cuenta con más de 300 mil seguidores en Instagram quienes han visto casi sus 200 publicaciones que muestran su vida personal y como profesionista.

En la siguiente galería de fotos verás más imágenes creadas por esta joven artista contemporánea: