Un antiguo proverbio indio sostiene que “todo lo bueno se encuentra en el jengibre” y una muestra son la diversidad de productos que se encuentran en el mercado incluyendo extracto de este ingrediente.

Sus principales virtudes que se atribuyen al jengibre se deben sobre todo a su riqueza en aceites volátiles y sustancias fenólicas (denominadas gingeroles, shoagoles y gingeronas), enzimas proteolíticas, ácido linoleico, vitaminas (especialmente vitamina B6 y vitamina C) y minerales (calcio, magnesio, fósforo y potasio).

Por estas propiedades, te compartimos algunos de los malestares más comunes que podrían encontrar alivio con la infusión de jengibre.

Mareos o náuseas

Cuando se partirá a un viaje por la carretera, avión o barco, es un remedio natural que ayuda a restar molestias como náuseas.

Bajar de peso

El jengibre acelera el metabolismo, así que acompañado de una dieta equilibrada y actividad física, puede ser una fórmula fantástica para ponerte en forma.

Problemas de digestión

El jengibre ayuda a relajar los intestinos, disminuyendo fuertes dolores estomacales.

Deseo sexual

Una propiedad del jengibre es su contribución a mejorar la circulación de la sangre en todo cuerpo, incluyendo los órganos sexuales.

Receta para infusión de jengibre*

La infusión debe hacerse en la proporción: 2cm de jengibre fresco o 1 cucharada de té de jengibre en polvo para 1 litro de agua.

Modo de preparación: Coloca los ingredientes en una olla y deje hervir durante 8 a 10 minutos. Apague el fuego, tape la olla y cuando esté tibio se debe colar y beber.

*Es importante acudir con tu médico para guiarte sobre cómo incluir de forma óptima estas opciones de acuerdo a tu edad, estilo de vida y metabolismo.