Entender aquello que sucede en un escenario o en una pantalla, es un entramado complejo que conjuga elementos y técnicas que como espectador a veces no se imaginan. La iluminación, interpretaciones, escenografía, vestuario, tiempos, música y más elementos se combinan para crear una experiencia que transmita más que un mensaje.

Para entender más sobre esta industria y su reconocida trayectoria, conversamos con Maribé Lancioni quien ha participado en reconocidas obras de teatro, actuación y dirección en proyectos de Televisa, participación en Fox Life y coaching para personas interesadas en aprender a transmitir un mensaje.

Su formación actoral lo ha impulsado desde la primera etapa de su vida, contando también una carrera en Relaciones Públicas y maestría en Comunicación Institucional. Por esa razón, su conocimiento se extiende y conecta en diversos ámbitos que la convierten en una de las profesionales más competitivas en su ramo.

¿Cuándo comenzó tu interés por la actuación?

Creo que mi pasión por la actuación ha estado siempre, de niña jugaba a ser actriz y yo redactaba y hacía guiones, siempre estuvo en mí la puesta en escena.

Con mi familia yo no me atrevía a decir que quería ser actriz, lo fui haciendo de acuerdo a lo permitido como pasatiempo, pero como carrera estudié Relaciones Públicas a la par.

¿Cómo impulsaste el inicio de tu carrera?

Comencé más grande a tener una formación muy concentrada como actriz, dirección y escenografía, alrededor de 5 años de lleno. Me concentré y comencé a poner obras en Buenos Aires, donde residí antes de llegar a México hace 8 años.

¿Cuál es tu clave para ser versátil en esta industria?

Cuando dirijo, contrato todo, como el iluminador, pero es muy importante saber, porque si tú no sabes lo que quieres, no lo puedes transmitir.

¿Cómo fueron tus primeras oportunidades?

Hice algunos trabajos como asistente de dirección hasta que me llegó la oportunidad de ser coach, hasta que pude ser directora de diálogos, coach y actriz.

En tus años de preparación, ¿quiénes han influenciado tu desarrollo?

El estudio sistemático de la actuación me brindó muchísima técnica. Pero han habido personas que me formaron mucho –he tenido muchos maestros- , una fue la gran maestra Joy Morris, una vez me dijo: “quiero que tengas presente la fuerza que transmites en el escenario, transmites una energía que no podemos dejar de mirarte, pero tienes que estar consciente”.

¿Qué le recomiendas a las nuevas generaciones que buscar construir una carrera en actuación?

Que se preparen, con voz, con lenguaje corporal, en instrumento y que lean. Es importante conservar nuestra propia autenticidad y dejar de compararnos con los demás.

¿Cómo logras conectar con el público?

El trabajo es más basado en cómo se dice algo que lo que se dice en sí. La mejor forma de ser natural en un mensaje no es la improvisación, es trabajándolo. Normalmente tenemos que unir en un mensaje la cabeza, el cuerpo, la voz y el mensaje. Y el mensaje va a estar adaptado al público que me dirijo. Yo no me meto al mensaje, entro en cómo se dice y cómo se transmite y ese es un traje a la medida, es el trabajo que también hago en coaching.

Actualmente, ¿cuáles son tus proyectos?

Mi carrera actoral nunca se ha abandonado, eso nunca se acaba. En el coaching tengo proyectos que están por consolidarse para asesorar a gente en cuanto imagen y comunicación. Además de dedicar tiempo en los últimos dos años a la tarea filantrópica con el Patronato del Instituto Nacional de Pediatría.