Con una sonrisa tan brillante como la luz y un vestido tan blanco como la paz la artista Marcela Cadena nos cuenta sobre sus próximos proyectos, su opinión sobre el arte al interior del contexto político que se vive en varias partes del mundo y su sentir tras ser una de las seis mujeres reconocidas en la segunda edición de la entrega de premios de Women´s Day.

De origen mexicano pero con residencia entre la Ciudad de México y Los Ángeles parte de su obra ha sido expuesta en Norteamérica, Sudamérica y Europa y, hoy espera llevarla hasta el continente africano.

Su pasión por el arte comenzó en la infancia, época en la que el dibujo y la pintura fueron sus principales intereses por lo que con el paso del tiempo perfeccionó las técnicas de óleo, pastel y acrílico.

Estudió diseño de interiores en la Universidad Motolinia del Pedregal y presentó su primera exposición “Reflejos del Alma” en 2005 de la mano del maestro Juan Soriano en la Torre del Reloj de la capital del país. Más tarde llegó a La Gran Manzana para participar en la Enciclopedia de Artistas Iberoamericanos de la Universidad de Nueva York.

Su carrera artística incluye exhibiciones colectivas e individuales y la publicación del libro “El corazón por encima por la razón” en el cual fusiona el arte con el alma humana.

Te compartimos la entrevista que le hicimos:

Eres la primera mujer mexicana en exponer en el Pabellón Latino de la Feria más importante de Asia, Art Shanghái (2010) ¿Cómo lo lograste y qué se siente serlo? 

Fue una invitación por parte de la curaduría de la feria y me sentí, primero muy emocionada y muy contenta por poder llevar tu trabajo fuera del país y mostrar el México sin violencia ni delincuencia ni narcotráfico, sino la parte bonita. En este caso el arte me llevó hasta allá y ver cómo la cultura oriental percibe lo que hacemos como mexicanos. La obra que llevé fue de diversas producciones de Nueva York, San Miguel de Allende y la Ciudad de México, las cuales crearon un intercambio cultural.

¿Qué te falta hacer a tus 36 años? 

Muchas cosas. Tengo muchas ganas de ser mamá, es una parte muy importante para realizarte como mujer y al ser creadora y artista es parte de esto. Así como doy vida a mi obra me gustaría hacerlo de otra manera.

Resides entre México y Estados Unidos ¿Encuentras algunas similitudes entre su escena artística? ¿Cuáles? 

Sí, al final los artistas expresamos lo que somos de diferentes formas, técnicas y disciplinas, pero al final todos tenemos un alma la cual nos permite sentir, ser quienes realmente somos y no el deber ser sino el ser en sí. Es la esencia de nuestro ser. Esta conexión es algo como lo que sucede en la música, no importa la música pero una melodía la puedes sentir con el alma.

¿Tu obra puede describirse como arte abstracto?

Sí, realmente lo que he hecho en los últimos años se puede considerar abstracto y viene una parte mía de tipo figurativo, lo que será algo nuevo para mis coleccionistas y los que quieran adquirir una obra que presentaré muy pronto en la Galería Oscar Román. Hablaré sobre lo que absorbí durante mi estadía en Los Ángeles y del contexto político que se vive en el glam hollywoodense. Todos evolucionamos como personas y más como artistas.

Entre tus obras más emblemáticas se encuentran Reflejos del Alma, El corazón por encima de la razón y Diálogos Espirituales. ¿Tienes alguna favorita?

Tengo una que me encanta que se llama “Tu luz siempre brilla en mi oscuridad” la cual se la dediqué a mi mamá que se llama Luz Elena. En una entrevista para un blog de Los Ángeles me preguntaban que qué significa para mí la luz, por supuesto pensando en la luz en la obra, y lo que respondí fue “mi mamá” porque ha estado en las buenas y en las malas. La luz se va degradando desde morados muy oscuros casi negros hasta blancos brillantes, son estas etapas de la vida y metamorfosis que tenemos.

Has expuesto en Nueva York, Buenos Aires, en la Bienal de Florencia y otros lugares. ¿A dónde más te gustaría llevar tu obra? 

Me encantaría seguir llevando mi obra a Europa y también a Medio Oriente, con todo el contexto político es muy importante romper esas barreras y no crear muros. Seguir fluyendo y que la gente sienta a través del arte y transmitir algo bonito. París, Londres, Suiza son sólo algunos de los países a donde me gustaría llevar mi obra.

Tu obra ha sido exhibida al lado de la de Manuel Felguerez, Roger Von Gunten, Leonardo Nierman y Sebastián ¿Quién más falta en tu lista y por qué? 

Yo creo que Mark Rothko (1903-1970), él ha sido mi gran inspiración cuando decidí dedicarme por completo a las artes visuales. Con tantos manchones de color él expresa muchas cosas y me movió mucho, entonces tener el honor de poder estar una misma sala con una obra suya sería un orgullo.

El padrino de tu primera exposición fue Juan Soriano ¿Te gustaría ser el modelo o mentor de alguien? 

Claro. Siempre eres un ejemplo para alguien, hasta con cruzarte un semáforo reflejas algo. Si yo puedo ser un ejemplo con mi arte para que más mujeres mexicanas con esta profesión crucen esos miedos y barreras y puedan expresarse como quieran en el cine, la actuación, en las artes plásticas sería un honor. Ojalá pueda llegar a serlo y apoyar a los que vienen desde abajo.

Por último, sabemos que tocaste muchas puertas de galerías y museos para ser quien eres hoy. ¿Qué les dirías a los jóvenes que a veces ven truncados sus sueños por diversos factores? 

Que no se venzan. Siempre se abre una puerta, si son tercos y perseverantes y necios y realmente lo hacen desde el corazón y con pasión lo pueden lograr, las cosas que queremos toman tiempo. Ahorita estamos en una generación de millennials en la que se quiere todo rápido y no trabajan por tenerlo. Es importante que las cosas llevan su tiempo, es como una pizza si la sacas antes de tiempo no va a salir bien. Los artistas nacen así pero se van creando una carrera con éxito a través de los años, a mí me faltan muchas metas y exposiciones por realizar. Me siento muy contenta con la etapa que vivo hoy. No importa si eres abogado o escritora.

Proyectos en puerta. 

El más importante es la exposición en la Galería Oscar Román y, seguramente después se hará itinerante. Es un proyecto que se está llevando todo mi tiempo tanto emocional como físico porque es un giro en mi carrera, hacía falta porque son todas esas enseñanzas de vivir cuatro años fuera de México. Aún no tiene nombre y será en individual. También hay pláticas para exponer en California próximamente.