Sin duda, el desierto tiene algo mágico pues a través de este paisaje natural conectamos con nuestras raíces como seres vivos en el planeta, ahora imagina que en esta superficie plana y árida te encuentres con una instalación artística en forma de ‘hoodoo’.

A unas 10 millas al sur de Las Vegas, se encuentran las Seven Magic Mountains del artista suizo, Ugo Rondinone. Una instalación creada temporalmente que, gracias a su popularidad, se planea que sea permanente, pues ya es un referente artístico en la ciudad de Las Vegas que se ha convertido en lugar de peregrinación para turistas, influencers y celebrities.

Este monumento cósmico que evoca justamente al sentimiento de hacernos conectar con la naturaleza, es una obra de arte que está pensada para interactuar con el entorno sin interrumpir la belleza natural del desierto.

Las grandes y apiladas rocas con llamativos colores están inspiradas en las apachetas, que son montículos de piedra que los antiguos indígenas procedentes de América del Sur dejaban en los caminos como sinónimo de prosperidad y buena fortuna.

La finalidad de esta obra contemporánea consiste en ser accesible para todo aquel que esté por la zona, ya que se encuentra en una estratégica zona de caminos entre carreteras, desiertos, y parques naturales. Esta explosión de color en medio de la nada es un gran atractivo para los apasionados del arte en Las Vegas.

Rondinone tardó casi cinco años en construir esta obra de arte que se inauguró en mayo de 2016. Esta intervención recibe más de 1.000 visitas al día y se ha convertido en un destino en sí mismo, donde los instagramers adoran este escenario de piedras que deslumbra en medio del desierto.

No olvides llevar tu cámara e ir abrigado para capturar este arco iris en medio del desierto, a media hora del centro de la ciudad, formado por siete colosales esculturas que alcanzan entre siete y nueve metros de altura y rompen la monotonía del desierto de Nevada.