La capacidad auditiva de perros, gatos, aves y otros animales, es más sensible que la del ser humano. Este sentido los orienta y cuando hay explosiones provocadas por fuegos artificiales pueden causar en ellos estrés, taquicardia, aturdimiento, problemas cardíacos y miedo.

Durante grandes celebraciones, la cantidad de sonidos generados por fuegos artificiales explosivos puede sobrepasar su nivel de tolerancia, provocando reacciones que podrían evitarse a través de iniciativas como la pirotecnia que no emite sonidos ensordecedores.

En Parma, Italia, sólo se permite el uso de estos elementos festivos si no emiten sonido alguno y se ha prohibido el uso de aquellos que generan ruidosas explosiones; esto con el fin de no alterar la salud de los animales.

Display of fireworks exploding against a night sky with a half moon. Colorful fireworks reflected in the calm pond

Por su parte, la ciudad italiana de Collecchio ha sido un referente para los protectores de los derechos animales y ha puesto el ejemplo con la misma iniciativa y no ha dejado de celebrar, utilizando fuegos artificiales que llenan de majestuosidad y colores el cielo, sin generar ruido.

Para compartir esta iniciativa con la intención de que se replique en mas lugares del mundo que enfrentan la misma situación, este municipio publicó en YouTube un video donde muestra cómo es posible disfrutar sin inconvenientes.