Vivimos en una época donde la perfección física parece ser lo más fundamental, el problema es que no todos nos adaptamos a esos cánones de belleza. No obstante para la fotógrafa Yung Cheng Lin los prejuicios no existen, visión que muestra en cada una de sus imágenes en las que retrata una oreja, una verruga, un dedo apachurrado, un cuello lastimado, un barro rojizo y hasta una mordida sobre una piel perfecta.

La originaria de Taiwán ha sido descrita por varios medios como una maestra de la lente que muestra lo doloroso y lo incómodo, lo extraño y lo inquietante con un toque de surrealismo.

“El cuerpo humano me fascina. Cada parte de nuestro cuerpo es algo único. En mi fotografía intento retratar todas las partes y miembros del cuerpo de diferentes formas”, escribe en su página de Facebook. Y explica para una publicación: “El atractivo principal es discutir el tema de la moral, especialmente en las mujeres la definición que la sociedad le ha dado a las mujeres hoy en día es bastante estrecha, crítica, y no libre, y los medios de comunicación tienen una gran influencia sobre el mismo”.

Tanto en su serie “Skin” y “Rituals” recurre a diversos objetos como una extensión del cuerpo y una manera de revelar que la mujer debe amarse a sí misma sin importar como se vea frente un espejo.

Te dejamos algunas de sus mejores fotografías. Síguele la pista aquí.